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	<title>Documental - Flavo Domus Editorial</title>
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	<description>Editorial &#38; Tienda libros electrónicos</description>
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	<title>Documental - Flavo Domus Editorial</title>
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		<title>¿Qué tiene que ver la cetrería con la ecología? &#124; El hacha de piedra &#124; Ciencia</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Flavo Domus]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 14 Aug 2025 21:54:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Animales]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Dominar la naturaleza para explotar sus recursos ha sido una de las constantes de la historia de la humanidad. Solo</p>
<p>The post <a href="https://flavodomus.com/que-tiene-que-ver-la-cetreria-con-la-ecologia-el-hacha-de-piedra-ciencia/">¿Qué tiene que ver la cetrería con la ecología? | El hacha de piedra | Ciencia</a> first appeared on <a href="https://flavodomus.com">Flavo Domus Editorial</a>.</p>]]></description>
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<br /><img decoding="async" src="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/7CXKIHFPCRDHVFD66MOTMRAFGY.jpg?auth=c1ba6136d35d253cc15ccc4a701e91212ea753f5cfe495fc737faa7af3b32c6d" /></p>
<div data-dtm-region="articulo_cuerpo">
<p class="">Dominar la naturaleza para <a href="https://elpais.com/ciencia/2025-08-02/kelly-weinersmith-biologa-y-escritora-musk-espera-llevar-a-un-millon-de-personas-a-marte-pero-sus-cohetes-no-dejan-de-explotar.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/2025-08-02/kelly-weinersmith-biologa-y-escritora-musk-espera-llevar-a-un-millon-de-personas-a-marte-pero-sus-cohetes-no-dejan-de-explotar.html">explotar sus recursos</a> ha sido una de las constantes de la historia de la humanidad. Solo hay que echar un vistazo a nuestro alrededor para darnos cuenta de los excesos cometidos en nombre de un mal llamado “progreso”. </p>
<p class="">Con la <a href="https://elpais.com/elpais/2018/04/20/ciencia/1524219983_369281.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/elpais/2018/04/20/ciencia/1524219983_369281.html">revolución del neolítico</a>, tuvo lugar un cambio radical de la sociedad y, con ello, la transformación de su organización económica. El desarrollo de herramientas tales como azadas de piedra o molinos de mano para moler grano, nos muestran el Neolítico como un periodo histórico significativo en lo que respecta a la obtención de recursos naturales a partir del dominio de la naturaleza; en este sentido, también podemos incluir <a href="https://elpais.com/elpais/2016/06/02/ciencia/1464878004_240677.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/elpais/2016/06/02/ciencia/1464878004_240677.html">la domesticación de animales</a> como perros, caballos o aves rapaces, estas últimas utilizadas para la modalidad de caza que se conoce como cetrería y que ha ido manteniéndose a través de los siglos y que hoy en día se practica con fines ecológicos. </p>
<p class="">Se trata de una alternativa sostenible que lleva a entrenar rapaces para disuadir a tórtolas, gaviotas o palomas de los grandes núcleos urbanos, aves que representan un reservorio de múltiples <a href="https://elpais.com/ciencia/2024-02-08/neumonia-tuberculosis-y-fiebre-amarilla-nuestros-patogenos-estan-matando-a-los-primates.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/2024-02-08/neumonia-tuberculosis-y-fiebre-amarilla-nuestros-patogenos-estan-matando-a-los-primates.html">enfermedades zoonóticas</a>. Con ello, la cetrería se convierte en una herramienta posible para el control de aves en las ciudades. </p>
<aside class="a_ei">
<header class="a_ei_h _db">Más información</header>
</aside>
<p class="">Pero para dominar un ave rapaz y ganarse su confianza, se requiere cierta pericia. De esto trata el libro que en su día escribió T.H White, el autor que mejor ha recreado el mito artúrico y <a href="https://elpais.com/ciencia/el-hacha-de-piedra/2025-04-04/el-lenguaje-de-las-aves-es-una-fantasia-que-puede-contener-ciencia.html " target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/el-hacha-de-piedra/2025-04-04/el-lenguaje-de-las-aves-es-una-fantasia-que-puede-contener-ciencia.html ">del que ya hablamos en su momento</a>. El libro se titula <i>El azor </i>(Ático) y está escrito a la manera de un dietario. Con ello, T. H. White nos propone una lectura amena y variada donde la descripción de los paisajes se combina con los progresos que va consiguiendo en la práctica de la cetrería. </p>
<p class="">T. H White nos adentra en el universo de las rapaces, y lo hace siguiendo los avances del azor que se ha propuesto entrenar él mismo, día a día, empezando con la primera luz que filtra la gasa de niebla que cubre las mañanas de la campiña inglesa. A través de las páginas de su libro nos vamos dando cuenta del fondo de su escritura: un estilo limpio, despojado de florituras donde subyace la ecología en su forma más pura, es decir, como relación orgánica entre el ser humano y su entorno; en este caso entre el escritor y un azor bautizado como Gos. </p>
<p class="">Para entrenarlo con eficacia, para amansar al tal Gos, en un primer momento T. H. White lo da de comer de su mano, cubierta con un guante especial. Luego, sin poder evitar “la crueldad secreta del adiestramiento”, sigue la técnica empleada en la <a href="https://elpais.com/ciencia/2024-11-13/los-hombres-y-mujeres-de-la-edad-media-sufrian-las-mismas-enfermedades-y-riesgo-de-morir.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/ciencia/2024-11-13/los-hombres-y-mujeres-de-la-edad-media-sufrian-las-mismas-enfermedades-y-riesgo-de-morir.html">Edad Media</a> que consistía en mantener al azor despierto. Para ello, para que no se duerma, White le recita a Shakespeare, aunque, llegado el momento y según cuenta, “se sentía como un verdugo (….) como si la máscara negra tuviera que haberle ocultado el rostro, mientras trabajaba a la tenue luz de una mecha solo entre los chillidos de su víctima” </p>
<p class="">Pero T.H White, al igual que los antiguos azoreros, amaba a su pájaro. El pasaje donde cuenta cómo se va a comunicar con Gos resulta entrañable, puesto que lo consigue silbando la melodía que acompaña el salmo bíblico titulado <i>El Señor es mi pastor</i>. “Quería evitar llamar a Gos con la estridencia mecánica de un policía”, dice White, con ese sentido del humor tan <i>british</i><b> </b>del que hace gala.</p>
<p class="">El libro fue escrito a principios de los años 50 y aunque no haya pasado tanto tiempo desde entonces, hoy resulta una curiosidad que nos devuelve a una época que ya no existe; una época donde la naturaleza aún no había sufrido el rigor de nuestra codicia actual. En definitiva, El azor de T. H. White es una grata lectura para estos tiempos vacacionales. </p>
<p class=""><a href="https://elpais.com/agr/el_hacha_de_piedra/a/" rel=""><i><b>El hacha de piedra</b></i></a><i> es una sección donde </i><a href="https://elpais.com/autor/montero-glez/" rel=""><i><b>Montero Glez</b></i></a><i>, con voluntad de prosa, ejerce su asedio particular a la realidad científica para manifestar que ciencia y arte son formas complementarias de conocimiento.</i></p>
</div>

<br /><a href="https://elpais.com/ciencia/el-hacha-de-piedra/2025-08-14/que-tiene-que-ver-la-cetreria-con-la-ecologia.html">Source link </a></p><p>The post <a href="https://flavodomus.com/que-tiene-que-ver-la-cetreria-con-la-ecologia-el-hacha-de-piedra-ciencia/">¿Qué tiene que ver la cetrería con la ecología? | El hacha de piedra | Ciencia</a> first appeared on <a href="https://flavodomus.com">Flavo Domus Editorial</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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		<title>La negra ardilla &#124; Opinión</title>
		<link>https://flavodomus.com/la-negra-ardilla-opinion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Flavo Domus]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Jun 2025 18:48:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[América]]></category>
		<category><![CDATA[Animales]]></category>
		<category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
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		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Hace un año volví intempestivamente de Madrid y sin proponérmelo, me quedé para vivir de nuevo en México. A los</p>
<p>The post <a href="https://flavodomus.com/la-negra-ardilla-opinion/">La negra ardilla | Opinión</a> first appeared on <a href="https://flavodomus.com">Flavo Domus Editorial</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p> 
<br /><img decoding="async" src="https://imagenes.elpais.com/resizer/v2/FE6WFF34CZESRM66YVDGDY6A6Q.jpeg?auth=9bdb14770bce0b0dd28fed05a0a270a7f644840c0732d5fccb07d352f769b4b7" /></p>
<div data-dtm-region="articulo_cuerpo">
<p class="">Hace un año volví intempestivamente de Madrid y sin proponérmelo, me quedé para vivir de nuevo en México. A los pocos días de renacer, un gorrión de colores ocres empezó a visitar la habitación aledaña al cuarto de mi madre y durante más de una semana esperaba pacientemente afuera de la puerta del baño cuando entraba a ducharme (ya como regaderazo mexicano) y si se quedó revoloteando y con brinquitos de libro a libro fue porque desde el primer día le puse agua y migajón, pero mi hermana que nos procuraba a diario y visitaba sin falta aseguraba que se trataba de mi padre convertido en ave. Decía que hacía sus vuelos cortos de librero a librero no solamente como bienvenida, sino como aliento, porque hay seres alados que nos animan a reintentar el cultivo de las nubes, las novelas por venir y tanto cuento por delante. <a href="https://elpais.com/cultura/2025-03-21/disney-y-pixar-confirman-la-produccion-de-una-secuela-de-coco.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/cultura/2025-03-21/disney-y-pixar-confirman-la-produccion-de-una-secuela-de-coco.html"><i>Coco</i> </a>en gorrión me acompañó para la edición y revisión final de una novela que ya anda dando satisfacciones en librerías y <i>Coquito</i> es testigo de la infinita gratitud que le debo a mi hermana y a un par de amigos incondicionales que me dieron mucho más que agua y migajón.</p>
<p class=""> El gorrión decidió morir como si durmiera sobre el teclado donde voy hilando historias y le lloré por la asimilada gratitud de haberme aliviado para saber volver y digerir con orgullo que mis hijos ya vuelan solos en Madrid y recordé que no era la primera vez que un ave baja volando para que uno no olvide que todo lo que se vuelve ausencia queda en realidad bajo las alas casi imperceptibles del alma. </p>
<p class="">Fue durante las primeras semanas del año 2006 cuando mi hermano mayor Eliseo Alberto <i>Lichi </i>contagiaba su llanto de guayabera negra por la muerte de Constante de Diego —su propio hermano mayor, adorado con el nombre de <i>Rapi</i>— y pasó entonces que nuestra gemela o jimagua <i>Fefé </i>llamó una mañana desde La Habana para anunciar emocionada que <i>Rapi</i> había reencarnado en paloma. Lichi no paraba de llorar con todo el evangelio volátil que narraba <i>Fefé</i> por la bocina: que si revoloteó alrededor de la cocina y alrededor de la vieja casa habanera a petición expresa de <i>Fefé </i>y que le dijo “Si de veras eres Rapi, vuela hasta la habitación donde dormías de niño” y eso hizo. Todo esto me lo confiaba <i>Lichi </i>en la terraza de su departamento en la Ciudad de México (sin importarle que yo había acudido a su llamado de emergencia acompañado de un amigo que hasta el día de hoy se queda mudo cuando recuerda la escena). En el momento en que Lichi suspiraba hondo aclarándonos “mi hermano Rapi no merecía volver como paloma… él nunca se contoneó ni gargareaba mariconadas”, en ese preciso instante una paloma frondosa y blanca se posó sobre el hombro de <i>Lichi </i>y luego empezó a campirulear sobre la orilla del balcón como si paseara por una pasarela de moda aviar. Mudos los tres hasta que <i>Lichi </i>con llanto renovado le preguntó casi al pico “¡¿Eres <i>Rapi</i>?!” y la blanca paloma hinchaba el buche cuando revoloteó en aterrizaje otra paloma (quizá más guapa que la primera) para que la reencarnación de <i>Rapi</i> la montase con las alas blancas en abanico… Demostrándole a <i>Lichi </i>y a dos asombrados testigos que volvía -pícaro y ligador- como palomo y no paloma.</p>
<p class=""> “Por eso se escribe”, dijo Lichi limpiando las últimas lágrimas de ese día y sentenció que los afectos que se nos van, los latidos del vacío no dejarán nunca de iluminar tinieblas en tanto jamás se olviden. De esa misma pulpa es la epifanía roedora y negra que quiero honrar en estos párrafos:</p>
<p class=""> Sucede que desde hace una semana, el mero día en que mi hermana empezó el lentísimo amanecer de un coma abriendo dulcemente el ojo izquierdo (mismo que intenté dibujar como plegaria), llegó una negra ardilla a rascar el vidrio de mi ventana… ¡a la misma hora exacta en que ocurrió el irracional accidente automovilístico que tumbó a mi hermana en coma! Cumplo una semana entera con el inesperado despertador de una negra ardilla que rasca y repiquetea sobre el vidrio como si confirmase que es mi padre de vuelta calmándome no sólo la angustia por la tragedia de su hija, sino el luto por la muerte de mi madre, su mujer de toda la vida que ahora ha vuelto a abrazar, ambos en la muerte. </p>
<p class=""> Mi madre <a href="https://elpais.com/mexico/opinion/2025-05-29/volver-al-bosque.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/mexico/opinion/2025-05-29/volver-al-bosque.html">murió en mis brazos cinco días después del accidente de mi hermana</a> y se fue volando sin saber realmente que su hija estaba en coma y hasta el Sol de hoy, con un ojo que poco a poco moviliza todos los inmovilizados huesos rotos (desde su cráneo, piernas y brazos hasta sus manos). Maylou no sabe aún que nuestra madre se ha ido para acompasarle la respiración en traqueotomía y acariciarle la cabeza engrapada como si su cabellera ya rapada siguiera en vuelo.</p>
<p class=""> No creo que mi madre se disfrace de ardilla de luto para despertarme a una hora que ya quedó marcada para cada amanecer de mi hermana, o bien para recordarme que no es racional seguir leyendo o escribiendo al filo de las nueve de la mañana. Tampoco creo de veras que mi padre pueda clonarse en las travesuras de una ardilla o del gorrión en turno, aunque puedo jurar que esté donde esté sigue siendo “el polifacético y sorprendente <i>Gargantilla</i>” que imitaba más de 100 voces en la vieja XEW radio… y no creo que mi despertador con negra cola de plumero sea una manifestación esotérica inobjetable, pero por ahora me alivia medirme la soledad del silencio calladamente animado por los entrañables seres que deletrean paso a pasito la vida misma.</p>
</div>

<br /><a href="https://elpais.com/mexico/opinion/2025-06-21/la-negra-ardilla.html">Source link </a></p><p>The post <a href="https://flavodomus.com/la-negra-ardilla-opinion/">La negra ardilla | Opinión</a> first appeared on <a href="https://flavodomus.com">Flavo Domus Editorial</a>.</p>]]></content:encoded>
					
		
		
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